
Cinco errores comunes al compartir archivos en la oficina, que generan confusión, versiones perdidas o riesgos de seguridad sin que nadie se dé cuenta.
- Enviar el mismo archivo por correo una y otra vez, creando decenas de versiones distintas («informe_final», «informe_final_v2», «informe_final_YA_SI»). Mejor: un solo archivo compartido en Drive u OneDrive que todos editan.
- Compartir con «cualquier persona con el enlace» cuando el archivo tiene información sensible — cualquiera que reciba ese enlace, aunque sea por accidente, puede entrar. Comparte solo con las cuentas específicas que lo necesitan.
- No revisar quién tiene acceso a carpetas viejas. Con el tiempo se acumulan permisos que ya no deberían existir (ex-empleados, proveedores antiguos) y nadie los revisa nunca.
- Usar USB para pasar archivos entre computadores de la misma oficina teniendo ya una red compartida — más lento y más riesgo de perder el USB con información de la empresa.
- Nombrar los archivos sin ningún criterio («documento1», «sin título», «nuevo»), lo que hace casi imposible encontrar algo después de unos meses.
¿Organizamos el sistema de archivos de la oficina?
Te dejo una estructura de carpetas y permisos que sí funciona: $49.000, precio fijo, en remoto.
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