
Para migrar de Windows 10 a Windows 11 sin perder nada: haz respaldo de tus archivos importantes primero (aunque la actualización normalmente los conserva, es tu red de seguridad), confirma que tu equipo cumple los requisitos mínimos, y actualiza con el equipo conectado al cargador y con buena conexión a internet.
Antes de empezar
- Respaldo de archivos importantes en un disco externo o la nube — por si algo sale mal a mitad de camino.
- Confirma que tu equipo es compatible. Windows 11 pide requisitos más estrictos que Windows 10, incluyendo un chip de seguridad (TPM 2.0) que algunos equipos más viejos no tienen. Windows te avisa si tu equipo no cumple, en vez de dejarte actualizar y fallar a mitad de camino.
- Espacio libre suficiente — al menos 20-30 GB libres para que la actualización tenga margen de trabajo.
Durante la actualización
Windows 11 se instala sobre Windows 10 por defecto, conservando tus archivos, programas y configuraciones — no es una instalación desde cero salvo que tú elijas esa opción específicamente. El proceso puede tardar entre 30 minutos y unas horas, con varios reinicios automáticos.
Qué cambia realmente para el usuario
La mayoría de los cambios son visuales (menú Inicio centrado, esquinas redondeadas) — el funcionamiento de fondo y tus archivos siguen igual. Los programas que usabas en Windows 10 en general siguen funcionando sin reinstalar nada.
Si prefieres esperar
Windows 10 sigue recibiendo soporte por un tiempo determinado — no hay obligación de actualizar de inmediato si tu equipo funciona bien como está, aunque eventualmente el soporte y las actualizaciones de seguridad terminan.
¿Te ayudo con la actualización?
Confirmo compatibilidad y hago el respaldo antes de actualizar, en remoto: $49.000, precio fijo.
🚨 ¿Tu problema sigue sin resolverse?
Lo soluciono de forma remota en minutos — sin que tengas que llevar el computador a ningún lado.
